miércoles, 14 de febrero de 2007

• Las siete de la mañana

Que cosa más increíble, las siete de la mañana existen también si llegas a ellas por delante.


Querido amigo:

Que cosa más increíble, las siete de la mañana existen también si llegas a ellas por delante.
O tal vez no sea llegar a ellas por delante. El caso es que mi modo de vida este último año no me obliga a madrugar y, lógicamente, no lo hago. Si que he llegado en alguna ocasión a esas horas, pero desde atrás. Es decir, desde la noche. Y obviamente, no es lo mismo. Cualquiera que se haya pasado una noche despierto, se dará cuenta.
Las siete por delante, es como retroceder en el tiempo y a la vez avanzar. Cuando uno no tiene necesidad de madrugar no madruga, parece lo más recomendable, pero estudiándolo detenidamente es un grave error. Es como si hubiese una parte de la ciudad o pueblo en el que vives en la que nunca pusieses un pie. Y pueden pasar años, incluso tu vida entera, sin que lo hagas. No importan los motivos por los que no lo hagas, lo que importa es que si un día adquieres conciencia de ello, te darás cuenta de lo grave de la situación. Si no adquieres conciencia no pasa nada, porque algo que no se siente, no se siente. Pero el problema es que no puedes regular del todo las cosas que piensas, y si llegase a suceder... Es difícil de explicar, intentaré poner un ejemplo para que lo entiendas. Es como si un gran cocinero cocina exclusivamente para ti, una suculosa suculosa suculosa cena. Con una amplísima variedad de platos. Todo delicioso y todo te lo comes. Y cuando estas totalmente saciado y no cabe nada más, descubres, en una esquina, un plato del que solo por su aspecto se puede adivinar que está delicioso. Por desgracia no te lo puedes comer. Sería frustrante. (Claro que el ejemplo no es válido porque la saciedad te impediría desear más comida, pero eliminando ese factor el ejemplo si que vale).
Bien, si no te queda claro el ejemplo dímelo y intentaré explicártelo mejor (odio usar la conjunción copuladora "e", así que no la uso, es una l.p.).

Ahora sigo con lo que había empezado. Las siete de la mañana es un mundo muy diferente al de las siete de la tarde por ejemplo. Hoy me levante a las siete de la mañana, tenía que ir al examen del carnet de conducir (cosa que te contaré en otra ocasión, es un buen ejemplo de lo estúpidos que solemos ser). A las siete de la mañana hace bastante más sueño que, por ejemplo, al mediodía. Aún es de noche en esta época del año, puede hacer frío, embotamiento pensante... Pero hay cosas buenas también. Un café caliente a esa hora sabe mejor, un donuts no apetece (lo cual es bueno), el asiento del coche parece muchísimo más cómodo de lo normal, las mangas largas también parece comodísimas, la radio suena en la lejanía y parece que nos esté escuchando a nosotros, es imposible que otra hora suene de la misma forma. Y hay mucho más. Son todo cosas que llevaba casi un año sin experimentar. Cosas bonitas.
Si uno llegase a las siete de la mañana desde atrás no experimentaría nada de eso, lo más probable es que sintiese sueño, ganas de vomitar, los pies, tal vez frío, o puede que directamente no sintiese nada.

Cuando uno no está acostumbrado a andar por esos mundo le pueden pasar cosas como la que me sucedió hoy a mí. Decidí que era una buena idea aprovechar que estaba despierto a esas horas para, después de examinarme, irme de compras. Pero para mi sorpresa y horror, las tiendas estaban casi todas cerradas. -Que extraño- pensé. Tal vez haya fiesta o algo, pero entonces deberían estar cerradas en su totalidad. No encontraba explicación así que llamé a mi padre para preguntarle cual podía ser la causa de esa anomalía. Y mi padre, cinco minutos riéndose de mi después, me solucionó el problema. *Si eres inteligente puedes llegar por ti mismo a la conclusión a la que yo llegué y entenderás porque durante la media hora siguiente caminaba por las calles sin poder parar de reírme y provocando miradas raras hacia mi persona.

En realidad hay una cosa mal planteada, no debería decir que a esas "siete de la mañana" de las que hablo se haya llegado por delante o por detrás, en todo caso a unas se llega través de una noche despierto y a otras se puede llegar directamente (quien no recuerde los sueños lo hará así) o de formas variadas (los sueños son impredecibles y sorprendentes). En los dos casos se llega por detrás. Para llegar por delante, de forma rigurosa habría que retroceder en el tiempo. Y de forma un poco más libre, se podría repetir, durante la noche, toda una jornada en orden inverso, cenar, merendar, comer y desayunar, para llegar a las siete del día siguiente como si fuesen las del día anterior. En teoría no habrías retrocedido en el tiempo pero en la práctica si.


Espero poder escribirte más sobre este tema porque creo que es importante. Y deseo que mejores esa salud para prontamente celebrar y celebrar.

Un saludo.

P.D. Brant Bjork - Jalamanta

4 comentarios:

Fanático dijo...

Yo recomiendo llegar a las siete por delante (o por detrás?)...me refiero empalmando la noche anterior, Y ir a comprar el periódico. Lees las crónicas de los partidos de hace un rato, pero en el periódico pone que son de ayer(?)...a mí me da una sensación atemporal cercana a la inmortalidad. Menos mal que el artículo es majo, por que es larguico.

Beto "Troll Painter" dijo...

Un día me desperté a las 5 y todo alrededor era siniestra serenidad.

Catamaran dijo...

Creo que nunca en mi vida me desperté a las cinco, voy a probar esta noche...
Lo malo de empalmar noche con día es la sensación que se siente cuando sale el sol. Como de decadencia o de ser un deshecho humano. Tal vez sea porque lo establecido está muy arraigado en mi, pero me pasa siempre.

Nuno Cobre dijo...

Me ha gustado este post, Catamarán. Nos han hecho tan limitados que sólo apreciamos una milésima parte de lo que hay ahí fuera.

Uno hace su vida, lo de siempre y un buen día (la minoría) se da cuenta que no ha visto y vivido nada. Sí, y de repente descubre que a 200 metros estaba el paraíso.

Pero nosotros nos dirigimos a la oficina o a la universidad, pensando en las musarañas, mientras alrededor todo un universo, vive y vive y vive.

Es hermoso. Si lo descubres.

Leyto,

 

Creative Commons License

Esta obra está bajo una licencia de Creative Commons.