Hay cosas realmente importantes para la felicidad de las que la gente nunca habla.
Me imagino que gran parte de la población mundial nunca ha experimentado el placer de permanecer horas y horas en una enorme bañera llena de espuma. Y lo siento mucho por ellos, más por los que no han podido que por los que no han querido hacerlo.
Yo agradezco a mis padres el que, hace muchos años, se les ocurriese comprar una bañera enorme, vieja y destartalada, y esmaltada varias veces si mal no recuerdo, en la que desde los seis años me suelo pasar un mínimo de cuatro horas semanales.

No es fácil estar tanto tiempo metido en el agua. El proceso de limpiarse, por muy concienzudo que sea, es difícil alargarlo por encima de los veinte minutos. Y un baño de dos horas puede ser muy relajante, pero después de una hora y cuarenta minutos mirando el techo podría llegar a aburrir. Hay algunas "tareas alternativas" que puede llevar a cabo para llenar ese vacío, unas son bastante conocidas y seguramente ya las ha probado alguna vez: leer a Javier Marías, escuchar a the Beatles, ver la tele, jugar a la Playstation (aunque yo soy más de Nintendo), hacer el amor o en su defecto masturbarse... No sé, hay infinidad de cosas que se pueden hacer en una bañera. Pero hay una que nunca hasta hoy se me había ocurrido.
Afeitarse en la bañera proporciona un placer único, es imposible describirlo con palabras. Además, es comodísimo. Yo suelo limpiar la cuchilla debajo del grifo, porque no quiero dejarlo abierto demasiado tiempo para no malgastar agua y todo eso, podría llenar el lavabo de agua, pero hace ya bastante tiempo que perdí el tapón... Y claro, eso me obliga a andar abriendo y cerrando el grifo constantemente, cosa muy molesta.
En la bañera, lo único que tengo que hacer es meter la cuchilla en el agua y agitar. Podría seguir diciendo y predicando las enormes ventajas, pero será mejor que lo pruebe usted mismo.
No olvide que no todo son ventajas, también tiene ciertos inconvenientes. A menos que sea muy hábil, o le ayude otra persona, necesitará un espejo, y también necesitará una mano que sujete ese espejo, y eso implicará que todo el proceso debe llevarlo a cabo con la otra mano. A menos que... Se tengan tres manos o una elasticidad de acróbata que le permita usar los pies, obviamente. Pero desde luego ese no es mi caso.
El otro problema fundamental de afeitarse en la bañera es que aumenta de forma exponencial el riesgo de cortarse en una parte del cuerpo que no sea la cara. Y con ello el riesgo de cortarse las venas involuntariamente y, sin querer, podría llegar a suicidarse. Aunque me imagino que eso raras veces ocurre.
En resumen, le recomiendo altamente al menos dos baños largos a la semana, y aprovechelos para afeitarse.
A menos que, claro está, pretenda ser un barbudo, por los cuales siento enorme respeto y admiración.
P.D. No había caído en la cuenta de que posiblemente para las mujeres esto sea algo habitual. Siempre se dice que ellas son más listas. Tal vez aquí tengamos un prueba.


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